Los resultados de una investigación reciente permiten ahora predecir con toda certeza que nuestra galaxia, la Vía Láctea, acabará chocando con la Galaxia de Andrómeda dentro de unos cuatro mil millones de años. El acercamiento de esa galaxia a la Vía Láctea se está produciendo a razón de unos 400.000 kilómetros por hora (unas 250.000 millas por hora), una velocidad con la que se tardaría tan sólo una hora en cubrir la distancia que separa a la Tierra de la Luna. No obstante, las grandes distancias típicas del espacio intergaláctico hacen que incluso a esa velocidad la travesía que hará colisionar a ambas galaxias sea tan larga como para requerir esos cuatro mil millones de años.
Aunque un fenómeno de tales características puede tener efectos un tanto caóticos, en muchos casos los astros de una y otra galaxia pasan unos lo bastante lejos de otros y no colisionan entre ellos. Sí es habitual que se produzcan migraciones de estrellas con sus respectivos planetas como consecuencia del cambio en el equilibrio gravitacional galáctico. Nuestro sistema solar no será destruido, pero sí arrojado hacia otra región de la Vía Láctea. La colisión culminará en una fusión de galaxias (ambas pasarán a conformar una sola, más grande).
Después de casi un siglo de especulación y debate científicos sobre el destino futuro de Andrómeda y la Vía Láctea, el equipo de Roeland van der Marel y Sangmo Tony Sohn, del Instituto de Ciencia del Telescopio Espacial (STScI) en Baltimore, Maryland, Estados Unidos, ha obtenido al fin, gracias a mediciones hechas por el Telescopio Espacial Hubble, una confirmación clara de que la galaxia de Andrómeda, conocida también como M31, y que está ahora a 2,5 millones de años-luz de nosotros, está dirigiéndose de manera inexorable hacia la Vía Láctea, a causa de la mutua atracción gravitatoria entre ellas así como entre sus respectivas cargas asociadas de materia oscura.
Las simulaciones digitales a partir de datos reunidos por el Telescopio Espacial Hubble indican que se requerirán dos mil millones de años más, tras la colisión, para que ambas galaxias se mezclen hasta el punto de pasar a ser una sola. La gran galaxia resultante será de tipo elíptico, una clase bastante común en el universo así como en nuestro vecindario cósmico.
Aunque ambas galaxias se empotrarán una contra la otra, las estrellas dentro de cada una están lo bastante separadas como para que resulten poco probables las colisiones estelares. Sin embargo, sí será un caso común la perturbación de las órbitas seguidas por las estrellas en torno a sus respectivos núcleos galácticos. Las simulaciones muestran que nuestro sistema solar probablemente será lanzado mucho más lejos del centro galáctico de lo que está ahora.
Para complicar aún más las cosas, la Galaxia del Triángulo, conocida también como M33, que es una pequeña galaxia aparentemente satélite de Andrómeda, también se unirá a la colisión y tal vez se fusionará tiempo después con la nueva galaxia formada de la fusión entre Andrómeda y la Vía Láctea. De hecho, no puede descartarse que M33 choque contra la Vía Láctea un poco antes de que lo haga Andrómeda.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
domingo, 17 de junio de 2012
Nueva clase de metamateriales para asombrosas aplicaciones ópticas.
Las tecnologías ópticas actuales están limitadas debido a que, para lograr un control eficaz de la luz, los componentes no pueden ser más pequeños que el tamaño de las longitudes de onda de la luz.
Sin embargo, es posible diseñar metamateriales que sean capaces de guiar y controlar la luz en todas las escalas, incluyendo la nanométrica. Los metamateriales son materiales exóticos creados artificialmente y a los que se les puede dotar de propiedades no presentes en los materiales naturales, incluyendo ciertas propiedades ópticas que prometen revolucionar muchas áreas tecnológicas cuando se logren diseños lo bastante operativos. Entre las proezas ópticas al alcance de estos materiales, destacan la de volver invisible a un objeto, y la de conseguir microscopios con los que ver detalles más pequeños que las propias longitudes de onda de la luz.
El equipo de Alexandra Boltasseva, ingeniera electrónica en la Universidad Purdue en West Lafayette, Indiana, Estados Unidos, ha dado un paso crucial para superar un obstáculo importante en el desarrollo de materiales comercialmente viables que sean capaces de permitir algunas de esas proezas, o de hacer posibles otras mejoras espectaculares, en campos como por ejemplo el de la microscopia, el de los paneles solares, o el de la computación cuántica.
Boltasseva y sus colaboradoras han ideado un modo para crear metamateriales de ciertas clases sin tener que recurrir a la composición tradicional basada en el oro o la plata, la única que era viable hasta ahora pero que adolecía de muchos inconvenientes, entre ellos, por supuesto, el alto costo de esos materiales.
El cambio clave en la composición pasa por el uso de óxido de zinc dopado con aluminio.
La lista de posibles aplicaciones para los metamateriales basados en esta nueva composición incluye hiperlentes que podrían hacer a los microscopios ópticos 10 veces más potentes (y capaces de ver objetos tan pequeños como el ADN), sensores avanzados, sistemas más eficientes para capturar luz solar destinada a la generación de electricidad, computación cuántica y dispositivos de invisibilidad.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Sin embargo, es posible diseñar metamateriales que sean capaces de guiar y controlar la luz en todas las escalas, incluyendo la nanométrica. Los metamateriales son materiales exóticos creados artificialmente y a los que se les puede dotar de propiedades no presentes en los materiales naturales, incluyendo ciertas propiedades ópticas que prometen revolucionar muchas áreas tecnológicas cuando se logren diseños lo bastante operativos. Entre las proezas ópticas al alcance de estos materiales, destacan la de volver invisible a un objeto, y la de conseguir microscopios con los que ver detalles más pequeños que las propias longitudes de onda de la luz.
El equipo de Alexandra Boltasseva, ingeniera electrónica en la Universidad Purdue en West Lafayette, Indiana, Estados Unidos, ha dado un paso crucial para superar un obstáculo importante en el desarrollo de materiales comercialmente viables que sean capaces de permitir algunas de esas proezas, o de hacer posibles otras mejoras espectaculares, en campos como por ejemplo el de la microscopia, el de los paneles solares, o el de la computación cuántica.
Boltasseva y sus colaboradoras han ideado un modo para crear metamateriales de ciertas clases sin tener que recurrir a la composición tradicional basada en el oro o la plata, la única que era viable hasta ahora pero que adolecía de muchos inconvenientes, entre ellos, por supuesto, el alto costo de esos materiales.
El cambio clave en la composición pasa por el uso de óxido de zinc dopado con aluminio.
La lista de posibles aplicaciones para los metamateriales basados en esta nueva composición incluye hiperlentes que podrían hacer a los microscopios ópticos 10 veces más potentes (y capaces de ver objetos tan pequeños como el ADN), sensores avanzados, sistemas más eficientes para capturar luz solar destinada a la generación de electricidad, computación cuántica y dispositivos de invisibilidad.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
miércoles, 6 de junio de 2012
La inesperada conducta de vegetales que crecen bajo lámparas LED
Unos experimentos de crecimiento de vegetales sometidos sólo a la luz de LEDs han producido resultados inesperados y desconcertantes.
Todo empezó el 9 de enero de 2012, cuando Meriam Karlsson, profesora de horticultura en la Universidad de Alaska en Fairbanks, plantó girasoles de una especie de poco tamaño como parte de un experimento de iluminación en el invernadero de la Escuela de Recursos Naturales y Ciencias Agrícolas ubicado en el campus de la citada universidad.
La mitad de las plantas fueron colocadas bajo lámparas de diodos emisores de luz (LEDs) de color rojo o azul a los 14 días, y la otra mitad se unió al primer grupo a los 24 días.
A finales de marzo, la investigadora constató con asombro que todos los girasoles habían florecido al mismo tiempo, algo del todo inesperado.
Otra sorpresa fue que, al contrario de lo que Karlsson había supuesto, las luces LED azules no causaron retrasos en la floración.
En definitiva, por todas partes del invernadero a 22 grados centígrados (72 grados Fahrenheit), los girasoles lucían el mismo aspecto, independientemente del tipo de tratamiento de iluminación que habían recibido.
Esta línea de investigación mantenida por Karlsson se abrió a raíz de haberse comprobado que plantas tales como la lechuga reaccionaban de manera diferente dependiendo de si se las ponía bajo luces LED rojas o bien bajo luces LED azules.
Últimamente, la iluminación mediante LEDs destinada a invernaderos está despertando un gran interés, y por ello conviene conocer bien los efectos que las distintas clases de LEDs pueden tener sobre los diversos tipos de plantas.
Por supuesto, la mejor luz es la natural, que tiene todas las longitudes y colores de las ondas de luz, a diferencia de la luz de los LEDs que es monocromática (de un solo color, como por ejemplo rojo o azul). Pero en sitios de latitudes muy altas, como Fairbanks, en el invierno no hay suficiente luz natural disponible, y por eso se necesita iluminación artificial cuando se quiere cultivar y hacer crecer vegetales como si ya hubiera llegado la estación propicia del año.
Aunque las lámparas de sodio de alta presión han sido el estándar durante mucho tiempo, investigaciones recientes están demostrando las ventajas de los LEDs. Un aspecto importante es que las lámparas de sodio no emiten luz en el rango del azul, que es importante para ciertos procesos en las plantas. Sin los rayos azules, las plantas tienden a crecer de modo distinto.
Las lámparas LED consumen muy poca electricidad, lo cual es una baza importante para su uso. Otra ventaja de los LEDs es que no emiten mucho calor, por lo que se les puede colocar más cerca de los vegetales.
El valor principal de esta línea de investigación sobre los efectos de la iluminación por LEDs en el desarrollo vegetal es que podría conducir a medios de aumentar la productividad de cultivos alimentarios en ciertas partes del mundo, una posibilidad muy esperanzadora ante el crecimiento demográfico del planeta y la necesidad de una mayor cantidad de comida con la que alimentar a esa humanidad cada vez más numerosa.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Todo empezó el 9 de enero de 2012, cuando Meriam Karlsson, profesora de horticultura en la Universidad de Alaska en Fairbanks, plantó girasoles de una especie de poco tamaño como parte de un experimento de iluminación en el invernadero de la Escuela de Recursos Naturales y Ciencias Agrícolas ubicado en el campus de la citada universidad.
La mitad de las plantas fueron colocadas bajo lámparas de diodos emisores de luz (LEDs) de color rojo o azul a los 14 días, y la otra mitad se unió al primer grupo a los 24 días.
A finales de marzo, la investigadora constató con asombro que todos los girasoles habían florecido al mismo tiempo, algo del todo inesperado.
Otra sorpresa fue que, al contrario de lo que Karlsson había supuesto, las luces LED azules no causaron retrasos en la floración.
En definitiva, por todas partes del invernadero a 22 grados centígrados (72 grados Fahrenheit), los girasoles lucían el mismo aspecto, independientemente del tipo de tratamiento de iluminación que habían recibido.
Esta línea de investigación mantenida por Karlsson se abrió a raíz de haberse comprobado que plantas tales como la lechuga reaccionaban de manera diferente dependiendo de si se las ponía bajo luces LED rojas o bien bajo luces LED azules.
Últimamente, la iluminación mediante LEDs destinada a invernaderos está despertando un gran interés, y por ello conviene conocer bien los efectos que las distintas clases de LEDs pueden tener sobre los diversos tipos de plantas.
Por supuesto, la mejor luz es la natural, que tiene todas las longitudes y colores de las ondas de luz, a diferencia de la luz de los LEDs que es monocromática (de un solo color, como por ejemplo rojo o azul). Pero en sitios de latitudes muy altas, como Fairbanks, en el invierno no hay suficiente luz natural disponible, y por eso se necesita iluminación artificial cuando se quiere cultivar y hacer crecer vegetales como si ya hubiera llegado la estación propicia del año.
Aunque las lámparas de sodio de alta presión han sido el estándar durante mucho tiempo, investigaciones recientes están demostrando las ventajas de los LEDs. Un aspecto importante es que las lámparas de sodio no emiten luz en el rango del azul, que es importante para ciertos procesos en las plantas. Sin los rayos azules, las plantas tienden a crecer de modo distinto.
Las lámparas LED consumen muy poca electricidad, lo cual es una baza importante para su uso. Otra ventaja de los LEDs es que no emiten mucho calor, por lo que se les puede colocar más cerca de los vegetales.
El valor principal de esta línea de investigación sobre los efectos de la iluminación por LEDs en el desarrollo vegetal es que podría conducir a medios de aumentar la productividad de cultivos alimentarios en ciertas partes del mundo, una posibilidad muy esperanzadora ante el crecimiento demográfico del planeta y la necesidad de una mayor cantidad de comida con la que alimentar a esa humanidad cada vez más numerosa.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Vegetales que emiten señales químicas capaces de atraer a microbios beneficiosos
Se ha descubierto en cultivos de maíz que estas plantas emiten señales químicas que atraen a microbios que estimulan el crecimiento vegetal. Con estas señales químicas, los vegetales logran que tales microorganismos se queden a vivir entre sus raíces.
Ésta es la primera señal química de su clase que se descubre en el maíz.
Al profundizar en el conocimiento de cómo los cereales interactúan con los microorganismos en el suelo, esta nueva investigación ayudará a impulsar los esfuerzos que se vienen realizando desde hace algún tiempo en la comunidad científica para aumentar la producción de cereales de manera sostenible con el fin de poder alimentar a una población mundial cada vez más numerosa.
El hallazgo lo ha hecho el equipo de Andy Neal de Rothamsted Research en Hertfordshire y Jurriaan Ton del Departamento de Ciencias Animales y Vegetales de la Universidad de Sheffield, ambas instituciones en el Reino Unido.
Lo descubierto podría ser particularmente útil en la lucha contra plagas y enfermedades trasmitidas por el suelo. Con la selección para el cultivo de plantas que sean mejores reclutando bacterias que suprimen enfermedades y promueven el crecimiento, los científicos esperan reducir la dependencia de fertilizantes y pesticidas en la agricultura.
Ya se sabía que ciertas plantas liberan por sus raíces sustancias que atraen a otros organismos y hacen que se aposenten a su alrededor. De hecho, el entorno de las raíces de una planta está lleno de microorganismos, y las poblaciones de células bacterianas pueden ser hasta 100 veces más densas alrededor de las raíces que en otros lugares. Para estos microorganismos resultan atractivos compuestos simples como azúcares y ácidos orgánicos, ya que son una buena fuente de energía. Sin embargo, no se sabía que otros productos químicos más complejos sirven para atraerlos también, porque generalmente se pensaba que estos resultaban tóxicos.

En el nuevo estudio se ha constatado que ciertas bacterias, en particular una que es común en los suelos y que se llama Pseudomonas putida, se valen de estas toxinas químicas para localizar las raíces de una planta. La planta se beneficia de la presencia de estas bacterias porque ellas incrementan la disponibilidad de nutrientes importantes como el hierro y el fósforo, y la benefician también al competir contra bacterias dañinas en torno al sistema radicular.
Ésta es la primera señal química de su clase que se descubre en el maíz.
Al profundizar en el conocimiento de cómo los cereales interactúan con los microorganismos en el suelo, esta nueva investigación ayudará a impulsar los esfuerzos que se vienen realizando desde hace algún tiempo en la comunidad científica para aumentar la producción de cereales de manera sostenible con el fin de poder alimentar a una población mundial cada vez más numerosa.
El hallazgo lo ha hecho el equipo de Andy Neal de Rothamsted Research en Hertfordshire y Jurriaan Ton del Departamento de Ciencias Animales y Vegetales de la Universidad de Sheffield, ambas instituciones en el Reino Unido.
Lo descubierto podría ser particularmente útil en la lucha contra plagas y enfermedades trasmitidas por el suelo. Con la selección para el cultivo de plantas que sean mejores reclutando bacterias que suprimen enfermedades y promueven el crecimiento, los científicos esperan reducir la dependencia de fertilizantes y pesticidas en la agricultura.
Ya se sabía que ciertas plantas liberan por sus raíces sustancias que atraen a otros organismos y hacen que se aposenten a su alrededor. De hecho, el entorno de las raíces de una planta está lleno de microorganismos, y las poblaciones de células bacterianas pueden ser hasta 100 veces más densas alrededor de las raíces que en otros lugares. Para estos microorganismos resultan atractivos compuestos simples como azúcares y ácidos orgánicos, ya que son una buena fuente de energía. Sin embargo, no se sabía que otros productos químicos más complejos sirven para atraerlos también, porque generalmente se pensaba que estos resultaban tóxicos.

En el nuevo estudio se ha constatado que ciertas bacterias, en particular una que es común en los suelos y que se llama Pseudomonas putida, se valen de estas toxinas químicas para localizar las raíces de una planta. La planta se beneficia de la presencia de estas bacterias porque ellas incrementan la disponibilidad de nutrientes importantes como el hierro y el fósforo, y la benefician también al competir contra bacterias dañinas en torno al sistema radicular.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Conocimiento más detallado de la acción molecular de la heroína en el cerebro.
Se ha obtenido una nueva y esclarecedora información sobre los mecanismos moleculares subyacentes en la acción ejercida contra el cerebro por algunas de las sustancias más adictivas del mundo, gracias a dos nuevos estudios que revelan las estructuras de algunas de las más intrincadas proteínas analizadas hasta hoy a escala atómica.
Usando el APS (Advanced Photon Source) en el Laboratorio Nacional estadounidense de Argonne, en Illinois, el equipo de Brian K. Kobilka y el de Huixian Wu, autores de dos estudios independientes, han logrado dilucidar la composición de los receptores cerebrales que se enlazan a la clase de moléculas que incluye a la morfina y a la heroína.
Los nuevos experimentos muestran que los puntos de enlace de ambos receptores opiáceos son relativamente grandes y abiertos, características que explicarían por qué reconocen un conjunto tan variado de moléculas y por qué los opiáceos se procesan tan rápidamente por el cerebro.
Los receptores opioides pertenecen a una clase de moléculas conocida como GPCR que típicamente incluye proteínas que detectan a otras moléculas existentes en el área exterior inmediata que rodea a la membrana celular. Durante décadas, las configuraciones exactas de estas moléculas detectoras habían sido un enigma para los científicos, hasta que muy recientemente se logró desarrollar la tecnología necesaria para conocer su estructura.
Cuando una GPCR detecta su molécula objetivo desencadena una serie de cambios dentro de la célula. Las moléculas del tipo GPCR ayudan a cumplir con una serie de diferentes funciones biológicas, incluyendo la activación de la visión y del sentido del olfato, y, en el caso de los receptores opiáceos y otras sustancias químicas cerebrales, regulan el comportamiento y el estado de ánimo.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Usando el APS (Advanced Photon Source) en el Laboratorio Nacional estadounidense de Argonne, en Illinois, el equipo de Brian K. Kobilka y el de Huixian Wu, autores de dos estudios independientes, han logrado dilucidar la composición de los receptores cerebrales que se enlazan a la clase de moléculas que incluye a la morfina y a la heroína.
Los nuevos experimentos muestran que los puntos de enlace de ambos receptores opiáceos son relativamente grandes y abiertos, características que explicarían por qué reconocen un conjunto tan variado de moléculas y por qué los opiáceos se procesan tan rápidamente por el cerebro.
Los receptores opioides pertenecen a una clase de moléculas conocida como GPCR que típicamente incluye proteínas que detectan a otras moléculas existentes en el área exterior inmediata que rodea a la membrana celular. Durante décadas, las configuraciones exactas de estas moléculas detectoras habían sido un enigma para los científicos, hasta que muy recientemente se logró desarrollar la tecnología necesaria para conocer su estructura.
Cuando una GPCR detecta su molécula objetivo desencadena una serie de cambios dentro de la célula. Las moléculas del tipo GPCR ayudan a cumplir con una serie de diferentes funciones biológicas, incluyendo la activación de la visión y del sentido del olfato, y, en el caso de los receptores opiáceos y otras sustancias químicas cerebrales, regulan el comportamiento y el estado de ánimo.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Venus se pasea por delante del Sol.
Venus se interpuso hoy entre el Sol y la Tierra dejando ver su silueta deslizarse lentamente sobre la superficie del astro rey, un fenómeno que ayudará a los científicos a recopilar datos sobre el tránsito de los planetas y que no se repetirá hasta 2117. Tal y como estaba previsto, Venus apareció tímidamente como un pequeño lunar recorriendo el disco dorado solar ante los cientos de miradas de científicos y aficionados que le esperaban para seguir su trayecto que duraría unas siete hora
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Comentario personal: Me gustaría haber visto este acontecimiento debido a que como bien dice el video, ya no se verá hasta 2117, y yo ya no lo podré ver. Pero si que aconsejaría a la siguiente generación que lo vieran, ya que debe ser precioso.
domingo, 27 de mayo de 2012
El origen genético de los perros sigue siendo un misterio.
Hasta ahora las razas de perro como el husky siberiano, el galgo afgano o el chow chow eran consideradas antiguas porque se pensaba que derivaban de los primeros perros domesticados. Un estudio internacional, que ha analizado los genomas de perros modernos y lobos, demuestra ahora que en realidad no son ancestrales sino que han estado aisladas geográficamente.
El perro es el primer animal domesticado pero aún se desconoce cuándo, cómo y por qué empezó ese proceso de domesticación. Aunque hay signos de que pudo empezar hace unos 15.000 años en Europa, Iraq, China y la península de Kamchatka (Rusia), las razas de canes no alcanzaron todos los continentes hasta hace unos 1.400 años, y no fue hasta el siglo XIX que la gran mayoría de las razas actuales empezaron a establecerse en Europa.
Para comprobar el valor de los datos genéticos modernos, un equipo internacional de científicos publica en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) el análisis de 49.024 variaciones individuales de ADN –llamados SNPs– de 19 lobos (Canis lupus) y 1.375 perros (Canis lupus familiaris) de 35 razas.
“Las razas que se consideraban antiguas no comparten un linaje directo con los primeros perros domesticados”, señala a SINC Greger Larson, autor principal del estudio, e investigador en el departamento de Arqueología de la Universidad de Durham (Reino Unido).
Según Carles Vilà, uno de los autores e investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), “es común preguntarse qué razas son las ancestrales, padres de todas las demás y especialmente cercanas al lobo. Este estudio muestra que no se puede hablar de razas ancestrales”.
Tras comparar los datos genómicos con los restos arqueológicos más antiguos del perro, los investigadores llegaron a la conclusión de que ninguna de las 14 razas consideradas antiguas por su diferenciación genética (akita, alaska malamute, galgo afgano, husky siberiano, chow chow, shar-pei, entre otros) procede de regiones en las que se encontraron los restos antiguos de perro.
“Estas supuestas razas antiguas provienen de zonas donde no había lobos (como Australia y África). Además, los restos de perros encontrados en estas zonas fuera de la distribución del lobo son relativamente recientes (de hace 1.000 y 2.000 años), mientras que en otras zonas se han encontrado restos de perros de hace 15.000 años”, asegura a SINC el investigador español.
“Algunas razas como los basenjis, dingos y perros cantores de Nueva Guinea pueden parecer antiguas porque tienen una señal genética que es diferente de la mayoría de las razas europeas”, indica Larson quien añade que llamarlas antiguas “es inapropiado ya que la única razón por la que parecen antiguas es porque no han sido cruzadas recientemente con razas europeas”.
Estas tres razas se descubrieron en áreas fuera del rango natural de los ancestros salvajes del perro –el lobo gris (Canis lupus) – y las otras razas eran de regiones donde los perros llegaron recientemente.
Según los autores, la característica común de todas las razas antiguas genéticamente distintas es la ausencia de cruce con otras razas, y todo aislamiento geográfico o cultural desde que se empezaron a formar las razas en Europa en el siglo XIX. “La característica común entre ellas es que parecen diferentes porque todas proceden de lugares remotos”, apunta el científico.
“Para la mayoría de las razas modernas este aislamiento solo se consiguió cuando se fundaron las sociedades caninas a mediados del siglo XIX e inicios del XX”, afirma Vilà quien añade que desde entonces, para que un perro se considere miembro de una raza, tanto el padre como la madre deben ser miembros registrados de esa raza.
Pero para el investigador de la Estación Biológica de Doñana, “todos los perros han experimentado una cantidad tan grande de cruces que ya no somos capaces de encontrar el camino de vuelta hacia sus orígenes y, probablemente, su comportamiento y su aspecto actual resultarían extraños para los antepasados humanos que vivieron hace sólo unos pocos siglos”.
Como las tecnologías para secuenciar el ADN han mejorado, los análisis comparativos genéticos y los genomas de antiguos perros podrían ayudar a revelar la historia de los perros domesticados, porque “los estudios genéticos de las razas modernas no han sido capaces de explicar la historia del origen de la domesticación de los perros”, dice Larson.
“No podemos basarnos únicamente en estudios sobre los perros modernos para explicar el origen de los canes, pero las nuevas técnicas que están ahora disponibles (incluidas las de antiguo ADN), pronto podrían responder a estas cuestiones fundamentales”, concluye el experto.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
El perro es el primer animal domesticado pero aún se desconoce cuándo, cómo y por qué empezó ese proceso de domesticación. Aunque hay signos de que pudo empezar hace unos 15.000 años en Europa, Iraq, China y la península de Kamchatka (Rusia), las razas de canes no alcanzaron todos los continentes hasta hace unos 1.400 años, y no fue hasta el siglo XIX que la gran mayoría de las razas actuales empezaron a establecerse en Europa.
Para comprobar el valor de los datos genéticos modernos, un equipo internacional de científicos publica en Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) el análisis de 49.024 variaciones individuales de ADN –llamados SNPs– de 19 lobos (Canis lupus) y 1.375 perros (Canis lupus familiaris) de 35 razas.
“Las razas que se consideraban antiguas no comparten un linaje directo con los primeros perros domesticados”, señala a SINC Greger Larson, autor principal del estudio, e investigador en el departamento de Arqueología de la Universidad de Durham (Reino Unido).
Según Carles Vilà, uno de los autores e investigador de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC), “es común preguntarse qué razas son las ancestrales, padres de todas las demás y especialmente cercanas al lobo. Este estudio muestra que no se puede hablar de razas ancestrales”.
Tras comparar los datos genómicos con los restos arqueológicos más antiguos del perro, los investigadores llegaron a la conclusión de que ninguna de las 14 razas consideradas antiguas por su diferenciación genética (akita, alaska malamute, galgo afgano, husky siberiano, chow chow, shar-pei, entre otros) procede de regiones en las que se encontraron los restos antiguos de perro.
“Estas supuestas razas antiguas provienen de zonas donde no había lobos (como Australia y África). Además, los restos de perros encontrados en estas zonas fuera de la distribución del lobo son relativamente recientes (de hace 1.000 y 2.000 años), mientras que en otras zonas se han encontrado restos de perros de hace 15.000 años”, asegura a SINC el investigador español.
“Algunas razas como los basenjis, dingos y perros cantores de Nueva Guinea pueden parecer antiguas porque tienen una señal genética que es diferente de la mayoría de las razas europeas”, indica Larson quien añade que llamarlas antiguas “es inapropiado ya que la única razón por la que parecen antiguas es porque no han sido cruzadas recientemente con razas europeas”.
Estas tres razas se descubrieron en áreas fuera del rango natural de los ancestros salvajes del perro –el lobo gris (Canis lupus) – y las otras razas eran de regiones donde los perros llegaron recientemente.
Según los autores, la característica común de todas las razas antiguas genéticamente distintas es la ausencia de cruce con otras razas, y todo aislamiento geográfico o cultural desde que se empezaron a formar las razas en Europa en el siglo XIX. “La característica común entre ellas es que parecen diferentes porque todas proceden de lugares remotos”, apunta el científico.
“Para la mayoría de las razas modernas este aislamiento solo se consiguió cuando se fundaron las sociedades caninas a mediados del siglo XIX e inicios del XX”, afirma Vilà quien añade que desde entonces, para que un perro se considere miembro de una raza, tanto el padre como la madre deben ser miembros registrados de esa raza.
Pero para el investigador de la Estación Biológica de Doñana, “todos los perros han experimentado una cantidad tan grande de cruces que ya no somos capaces de encontrar el camino de vuelta hacia sus orígenes y, probablemente, su comportamiento y su aspecto actual resultarían extraños para los antepasados humanos que vivieron hace sólo unos pocos siglos”.
Como las tecnologías para secuenciar el ADN han mejorado, los análisis comparativos genéticos y los genomas de antiguos perros podrían ayudar a revelar la historia de los perros domesticados, porque “los estudios genéticos de las razas modernas no han sido capaces de explicar la historia del origen de la domesticación de los perros”, dice Larson.
“No podemos basarnos únicamente en estudios sobre los perros modernos para explicar el origen de los canes, pero las nuevas técnicas que están ahora disponibles (incluidas las de antiguo ADN), pronto podrían responder a estas cuestiones fundamentales”, concluye el experto.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Descubrimiento de una nueva clase de células madre en el cerebro.
Un grupo de investigadores en la Universidad de Lund en Suecia, ha descubierto una nueva clase de células madre en el cerebro adulto. Las células de este tipo pueden proliferar y formar varios tipos de células, y, lo que es más importante, son capaces de formar nuevas células cerebrales. Los científicos esperan aprovechar el hallazgo para desarrollar métodos que permitan curar ciertas enfermedades cerebrales y reparar lesiones cerebrales de algunos tipos.
Analizando tejido cerebral proveniente de biopsias, el equipo de Patrik Brundin y Gesine Paul-Visse ha logrado por vez primera encontrar células madre situadas alrededor de pequeños vasos sanguíneos en el cerebro. La función específica de estas células madre todavía no está clara, pero su versatilidad sugiere que tiene un gran potencial para desarrollarse en otros tipos de células.
De hecho, se identificó no mucho tiempo atrás a un tipo similar de células en algunos otros órganos, en los cuales esta clase de célula es capaz de promover la regeneración de músculo, hueso, cartílago y tejido adiposo.
En otros órganos, los investigadores han obtenido evidencias claras de que estos tipos de células contribuyen a la reparación de ciertos tejidos y a la cicatrización de heridas. Los científicos creen que las propiedades curativas exhibidas por esas células en tales órganos probablemente también sean aplicables al cerebro. El siguiente paso, por tanto, será tratar de controlar y mejorar las propiedades de autorreparación celular de las células madre con el fin de poderlas emplear en terapias dirigidas a una zona cerebral específica.
El nuevo estudio es de interés para una amplia gama de investigaciones del cerebro. Los posibles objetivos terapéuticos futuros van desde enfermedades neurodegenerativas hasta el derrame cerebral.
Los autores de la investigación esperan que lo descubierto pueda conducir a un nuevo y más profundo conocimiento de los mecanismos de reparación cerebral. En última instancia, el objetivo es fortalecer estos mecanismos y desarrollar nuevos tratamientos con los que reparar lesiones cerebrales y los efectos nocivos de ciertas enfermedades en el cerebro.
Analizando tejido cerebral proveniente de biopsias, el equipo de Patrik Brundin y Gesine Paul-Visse ha logrado por vez primera encontrar células madre situadas alrededor de pequeños vasos sanguíneos en el cerebro. La función específica de estas células madre todavía no está clara, pero su versatilidad sugiere que tiene un gran potencial para desarrollarse en otros tipos de células.
De hecho, se identificó no mucho tiempo atrás a un tipo similar de células en algunos otros órganos, en los cuales esta clase de célula es capaz de promover la regeneración de músculo, hueso, cartílago y tejido adiposo.
En otros órganos, los investigadores han obtenido evidencias claras de que estos tipos de células contribuyen a la reparación de ciertos tejidos y a la cicatrización de heridas. Los científicos creen que las propiedades curativas exhibidas por esas células en tales órganos probablemente también sean aplicables al cerebro. El siguiente paso, por tanto, será tratar de controlar y mejorar las propiedades de autorreparación celular de las células madre con el fin de poderlas emplear en terapias dirigidas a una zona cerebral específica.
El nuevo estudio es de interés para una amplia gama de investigaciones del cerebro. Los posibles objetivos terapéuticos futuros van desde enfermedades neurodegenerativas hasta el derrame cerebral.
Los autores de la investigación esperan que lo descubierto pueda conducir a un nuevo y más profundo conocimiento de los mecanismos de reparación cerebral. En última instancia, el objetivo es fortalecer estos mecanismos y desarrollar nuevos tratamientos con los que reparar lesiones cerebrales y los efectos nocivos de ciertas enfermedades en el cerebro.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
jueves, 17 de mayo de 2012
Tormentas solares.
Fuente: Youtube.com
Comentario personal: Yo pienso que cada día estamos destruyendo más la Tierra, sin darnos cuenta, estamos haciendo que cada día, esté peor. Sí tanto queremos que no pase nada, habrá que cuidarla y prestarle más atención a las cosas. Muchísimas personas mueren a causa de estas tormentas, y los primeros días nos asustamos, pero a los dos días ya se nos ha olvidado, siempre va a ser así, hasta que nos pase a nosotros.
Posible vía para usar células madre contra el virus del SIDA.
En un paso más dentro de una línea de investigación que se abrió al demostrar que las células madre humanas pueden ser modificadas genéticamente para dar lugar a células capaces de combatir con éxito al virus VIH, causante del SIDA, un equipo de científicos de la UCLA (Universidad de California en Los Ángeles) ha demostrado ahora una acción eficaz de células derivadas de las células madre contra las células infectadas por VIH en un organismo vivo.
Este nuevo estudio demuestra por primera vez que la modificación genética de células madre para crear células inmunitarias que identifiquen y ataquen selectivamente al VIH es efectiva para suprimir al virus en tejidos vivos de un modelo animal.
El equipo de Scott G. Kitchen cree que este estudio sienta las bases para el uso de este tipo de enfoque en combatir la infección por VIH en individuos infectados, y proyecta un rayo de esperanza sobre la posibilidad de erradicar el virus del cuerpo.
En la investigación anterior, los científicos tomaron linfocitos T citotóxicos CD8 (células "exterminadoras" del sistema inmunitario que contribuyen a la lucha contra las infecciones) de una persona infectada por VIH, e identificaron la molécula conocida como receptor de células T, la cual ayuda a una célula T a reconocer y eliminar a las células infectadas por el VIH. Aunque estas células T son capaces de destruir a las células infectadas por VIH, en el cuerpo no existe la cantidad necesaria de ellas para erradicar al virus. Por eso, los investigadores clonaron el receptor y lo usaron para modificar genéticamente células madre humanas de la sangre. A continuación, colocaron las células madre modificadas dentro de tejido humano de la glándula conocida como "timo”, el cual había sido implantado en ratones, lo cual permitió estudiar la reacción en un organismo vivo.
Las células madre modificadas se convirtieron en una gran población de células CD8 maduras y multifuncionales que podían atacar específicamente a las células que contenían proteínas del VIH.
En el nuevo estudio, de modo similar, los investigadores modificaron células madre humanas de la sangre y descubrieron que pueden dar lugar a unas células T maduras capaces de atacar al VIH en los tejidos donde el virus reside y se replica. Para el trabajo, los científicos usaron un modelo sucedáneo del humano, el ratón "humanizado", en el cual la infección por VIH se asemeja mucho a cómo es la enfermedad y su progresión en los humanos.
En una serie de pruebas sobre ratones realizadas dos y seis semanas después de haberles introducido las células modificadas, los investigadores encontraron que la cantidad de células T "ayudantes" CD4, las cuales son eliminadas por la infección con VIH, aumentó, mientras que los niveles de VIH en la sangre disminuyeron. Las células CD4 son glóbulos blancos que constituyen un componente importante del sistema inmunitario, ayudando a combatir las infecciones. Estos resultados indican que las células modificadas fueron capaces de desarrollarse y migrar hasta los órganos para combatir allí la infección.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Comentario personal: Ojalá consigan ya encontrar cura para el virus del sida, ya que muchísimas personas mueren por ello hoy en día, sinceramente, esta noticia me parece una de las más interesantes que he visto, y ojalá se solucione todo y puedan curar a aquellas personas que padezcan ese virus.
Este nuevo estudio demuestra por primera vez que la modificación genética de células madre para crear células inmunitarias que identifiquen y ataquen selectivamente al VIH es efectiva para suprimir al virus en tejidos vivos de un modelo animal.
El equipo de Scott G. Kitchen cree que este estudio sienta las bases para el uso de este tipo de enfoque en combatir la infección por VIH en individuos infectados, y proyecta un rayo de esperanza sobre la posibilidad de erradicar el virus del cuerpo.
En la investigación anterior, los científicos tomaron linfocitos T citotóxicos CD8 (células "exterminadoras" del sistema inmunitario que contribuyen a la lucha contra las infecciones) de una persona infectada por VIH, e identificaron la molécula conocida como receptor de células T, la cual ayuda a una célula T a reconocer y eliminar a las células infectadas por el VIH. Aunque estas células T son capaces de destruir a las células infectadas por VIH, en el cuerpo no existe la cantidad necesaria de ellas para erradicar al virus. Por eso, los investigadores clonaron el receptor y lo usaron para modificar genéticamente células madre humanas de la sangre. A continuación, colocaron las células madre modificadas dentro de tejido humano de la glándula conocida como "timo”, el cual había sido implantado en ratones, lo cual permitió estudiar la reacción en un organismo vivo.
Las células madre modificadas se convirtieron en una gran población de células CD8 maduras y multifuncionales que podían atacar específicamente a las células que contenían proteínas del VIH.
En el nuevo estudio, de modo similar, los investigadores modificaron células madre humanas de la sangre y descubrieron que pueden dar lugar a unas células T maduras capaces de atacar al VIH en los tejidos donde el virus reside y se replica. Para el trabajo, los científicos usaron un modelo sucedáneo del humano, el ratón "humanizado", en el cual la infección por VIH se asemeja mucho a cómo es la enfermedad y su progresión en los humanos.En una serie de pruebas sobre ratones realizadas dos y seis semanas después de haberles introducido las células modificadas, los investigadores encontraron que la cantidad de células T "ayudantes" CD4, las cuales son eliminadas por la infección con VIH, aumentó, mientras que los niveles de VIH en la sangre disminuyeron. Las células CD4 son glóbulos blancos que constituyen un componente importante del sistema inmunitario, ayudando a combatir las infecciones. Estos resultados indican que las células modificadas fueron capaces de desarrollarse y migrar hasta los órganos para combatir allí la infección.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Comentario personal: Ojalá consigan ya encontrar cura para el virus del sida, ya que muchísimas personas mueren por ello hoy en día, sinceramente, esta noticia me parece una de las más interesantes que he visto, y ojalá se solucione todo y puedan curar a aquellas personas que padezcan ese virus.
domingo, 13 de mayo de 2012
Nuevo fármaco potencial contra la malaria.
Una sustancia candidata a ser usada como fármaco para neutralizar a algunas bacterias peligrosas también impide el crecimiento del parásito que causa la malaria (paludismo), según ha descubierto un equipo de la Universidad de Yale, en New Haven, Connecticut, Estados Unidos, encabezado por Sidney Altman, quien fue galardonado en 1989 con un Premio Nobel de Química.
Anualmente, la malaria afecta a más de 200 millones de personas y mata a más de un millón. Esta enfermedad es causada por cinco especies de parásitos del género Plasmodium, que son transmitidas a las personas por mosquitos.
Según los resultados obtenidos en el nuevo estudio, el compuesto creado en los laboratorios de Altman y Choukri Ben Mamoun en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, penetra en los glóbulos rojos de la sangre y actúa sobre la maquinaria molecular que permite al parásito prosperar dentro de las células.
Aunque el equipo de Altman estudió principalmente una especie de parásito de la malaria, está claro que el compuesto también puede incapacitar a las cepas de malaria resistentes a los fármacos usados para combatirlas. "Este compuesto puede acabar con las cepas que actualmente son resistentes a fármacos como la cloroquina y la pirimetamina", subraya Altman.
El trabajo deriva del descubrimiento hecho por Alfred L. M. Bothwell, profesor de inmunobiología en la Universidad de Yale, de un péptido básico que puede penetrar en las membranas y paredes celulares.
Altman y sus colegas también han añadido un fragmento de ARN a este péptido que entonces se adhiere al ARN mensajero producido por los parásitos dentro de los glóbulos. La presencia de este complejo activa una respuesta molecular que incapacita al parásito.
En el laboratorio de Altman, ya se había comprobado que este compuesto puede matar a cepas peligrosas de bacterias, y actualmente se está investigando su eficacia para combatir infecciones en heridas de la piel.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Anualmente, la malaria afecta a más de 200 millones de personas y mata a más de un millón. Esta enfermedad es causada por cinco especies de parásitos del género Plasmodium, que son transmitidas a las personas por mosquitos.
Según los resultados obtenidos en el nuevo estudio, el compuesto creado en los laboratorios de Altman y Choukri Ben Mamoun en la Escuela de Medicina de la Universidad de Yale, penetra en los glóbulos rojos de la sangre y actúa sobre la maquinaria molecular que permite al parásito prosperar dentro de las células.
Aunque el equipo de Altman estudió principalmente una especie de parásito de la malaria, está claro que el compuesto también puede incapacitar a las cepas de malaria resistentes a los fármacos usados para combatirlas. "Este compuesto puede acabar con las cepas que actualmente son resistentes a fármacos como la cloroquina y la pirimetamina", subraya Altman.
El trabajo deriva del descubrimiento hecho por Alfred L. M. Bothwell, profesor de inmunobiología en la Universidad de Yale, de un péptido básico que puede penetrar en las membranas y paredes celulares.
Altman y sus colegas también han añadido un fragmento de ARN a este péptido que entonces se adhiere al ARN mensajero producido por los parásitos dentro de los glóbulos. La presencia de este complejo activa una respuesta molecular que incapacita al parásito.
En el laboratorio de Altman, ya se había comprobado que este compuesto puede matar a cepas peligrosas de bacterias, y actualmente se está investigando su eficacia para combatir infecciones en heridas de la piel.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Mano robótica capaz de combinar fuerza y delicadeza.
Sostener con una mano una botella de dos litros mientras vertemos algo de su contenido en un vaso de plástico de usar y tirar que sujetamos con la otra mano, no nos parece una tarea difícil. Simplemente aplicamos la fuerza justa a cada uno de los dos objetos.
Sin embargo, para un robot sí resulta complejo este reparto de fuerzas. Esto puede cambiar de manera drástica gracias al desarrollo reciente de un brazo robótico cuya mano es capaz de realizar con igual facilidad la tarea de sujetar un objeto que debe ser agarrado con fuerza y la de sostener otro al que se le debe aplicar la menor fuerza posible.
Este brazo robótico con sus sistemas principales, obra de expertos de la Universidad de Saarland en Alemania, y sus colaboradores en Bolonia y Nápoles, Italia, no es mucho mayor que un brazo humano, gracias a los esfuerzos invertidos en su miniaturización, pero logra emular al brazo humano en los aspectos críticos citados.
Esta mano robótica que es al mismo tiempo poderosa y delicada puede que un día acabe siendo fabricada en serie para equipar a robots humanoides destinados a labores domésticas en viviendas, o preparados para tareas de rescate y primeros auxilios en los escenarios de catástrofes. La mano robótica sería la base para conseguir, por ejemplo, un robot capaz de retirar escombros con la fuerza de una excavadora, y con esos mismos brazos recoger a la persona que estaba atrapada bajo los escombros tratándola con la misma delicadeza del más experimentado de los camilleros humanos.
El camino para llegar a esa meta comienza por lograr emular la versatilidad de las manos humanas.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Sin embargo, para un robot sí resulta complejo este reparto de fuerzas. Esto puede cambiar de manera drástica gracias al desarrollo reciente de un brazo robótico cuya mano es capaz de realizar con igual facilidad la tarea de sujetar un objeto que debe ser agarrado con fuerza y la de sostener otro al que se le debe aplicar la menor fuerza posible.
Este brazo robótico con sus sistemas principales, obra de expertos de la Universidad de Saarland en Alemania, y sus colaboradores en Bolonia y Nápoles, Italia, no es mucho mayor que un brazo humano, gracias a los esfuerzos invertidos en su miniaturización, pero logra emular al brazo humano en los aspectos críticos citados.
Esta mano robótica que es al mismo tiempo poderosa y delicada puede que un día acabe siendo fabricada en serie para equipar a robots humanoides destinados a labores domésticas en viviendas, o preparados para tareas de rescate y primeros auxilios en los escenarios de catástrofes. La mano robótica sería la base para conseguir, por ejemplo, un robot capaz de retirar escombros con la fuerza de una excavadora, y con esos mismos brazos recoger a la persona que estaba atrapada bajo los escombros tratándola con la misma delicadeza del más experimentado de los camilleros humanos.
El camino para llegar a esa meta comienza por lograr emular la versatilidad de las manos humanas.
El equipo de Chris May y Hartmut Janocha de la Universidad de Saarland se ha valido de cuerdas poliméricas muy robustas, que actúan a modo de músculos artificiales, para dotar a su brazo robótico de una capacidad casi igual a la humana para manipular objetos. Cada dedo robótico, que, como un dedo humano, está formado por tres segmentos, puede controlarse con precisión por medio de tendones artificiales individuales. Los minimotores eléctricos funcionan a alta velocidad, pero mantienen una gran precisión.
La capacidad de esta mano robótica es tan cercana a la de los humanos, que la idea tan largamente soñada de robots sirviendo como ayudantes para el trabajo doméstico en casa, para el quirúrgico en el quirófano y para el industrial en la fábrica, está ahora más cerca de la realidad.
Por otra parte, el diseño desarrollado para el nuevo brazo robótico puede ser útil también para robots no humanoides.
La capacidad de esta mano robótica es tan cercana a la de los humanos, que la idea tan largamente soñada de robots sirviendo como ayudantes para el trabajo doméstico en casa, para el quirúrgico en el quirófano y para el industrial en la fábrica, está ahora más cerca de la realidad.
Por otra parte, el diseño desarrollado para el nuevo brazo robótico puede ser útil también para robots no humanoides.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
miércoles, 2 de mayo de 2012
La 'máquina del Big Bang' detecta una nueva partícula.
Científicos del Gran Colisionador de Hadrones (LHC), el mayor acelerador de partículas del mundo, han confirmado la existencia de una nueva partícula compuesta, según ha informado el Centro Europeo Investigación Nuclear (CERN) de Ginebra y el Centro Nacional de Física de Partículas, Astropartículas y Nuclear (CPAN), ubicado en España.
Tras analizar los datos de colisiones a 7 TeV (teraelectronvoltios) ocurridas en 2011, los científicos del LHC, conocido popularmente como la 'máquina del Big Bang', han corroborado la existencia de esta partícula,un barión. Los bariones son partículas compuestas por tres quarks, como el protón y el neutrón.
El barión hallado es, según los investigadores, inestable y se desintegra inmediatamente, lo que quiere decir que no se puede observar directamente, sino que hay que reconstruir la cadena de desintegraciones desde los productos finales.
Ernest Aguiló, investigador de la Universidad de Zürich y responsable del análisis, ha explicado que de entre los miles de millones de colisiones registradas en 2011 se han encontrado solo 18 colisiones en que esta partícula se ha producido.
Esto da una idea, según los científicos, de la complejidad de los análisis de física realizados con la ingente cantidad de datos obtenida en el LHC.
Según explica Aguiló, la cadena de desintegraciones del barión es muy larga, con cuatro estados intermedios. Lo que se ha detectado son las trazas que provienen de los productos finales, y de ahí, paso a paso, se logró identificar el estado inicial.
Ernest Aguiló se doctoró en la Universidad de Barcelona trabajando en el experimento LHCb. Posteriormente estuvo de postdoc en DZero, uno de los dos experimentos de Tevatron (el acelerador de partículas estadounidense que dejó de funcionar el año pasado). Actualmente trabaja para la Universidad de Zürich en el experimento CMS del LHC en el CERN.
Fuente: Elmundo.es
Fuente: Elmundo.es
Los parques eólicos afectan al clima local.
La industria de la energía eólica ha crecido enormemente en los últimos años. En España, esta fuente acaba de superar recientemente su propiorécord de producción alcanzando más de un 61% del total de electricidad consumida en todo el país en un momento puntual. Pero este incremento no sólo se ha producido en España. Estados Unidos, por ejemplo, también ha experimentado un rápido aumento de la potencia eólica instalada.
Allí, un grupo de investigadores del Departamento de Ciencias Atmosféricas y Ambientales de la Universidad de Albany (EEUU) acaba de publicar en la revista 'Nature Climate Change' una investigación sobre el efecto de los parques eólicos sobre el clima local. El equipo, liderado por el investigador Yuanlong Hu, demuestra en su trabajo qué las áreas en las que se encuentran las grandes plantas eólicas la temperatura local aumenta hasta 0,72 grados centígrados cada décadacomparado con áreas en las que no hay instalaciones de este tipo.
Para llegar a esa conclusión, los autores utilizaron datos satelitales tomados desde el año 2003 hasta 2011 de una región de Texas en la que se encuentran cuatro de los mayores parque eólicos del mundo y los compararon con datos de otros lugares. La principal conclusión a la que llegan los investigadores es que la tierra alrededor de los parques eólicos de nueva construcción se calienta más que las áreas adyacentes, pero sobre todo durante la noche.Fuente: elmundo.es
sábado, 28 de abril de 2012
Ya no hay marcha atrás: El nivel del mar aumentará entre 12 y 21 metros en los próximos siglos.
Aunque la humanidad logre evitar que el calentamiento global sobrepase los 2 grados centígrados (3,6 grados Fahrenheit) como recomienda el Panel Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés), la población humana de los próximos siglos tendrá que lidiar con un mundo completamente diferente.
Un mundo en el que el nivel de los mares será entre 12 y 21 metros (de 40 a 70 pies) superior al actual, según los resultados de un nuevo e inquietante estudio.
Sus autores, encabezados por Kenneth Miller de la Universidad Rutgers en Nueva Jersey, han sacado sus conclusiones después de estudiar muestras del suelo y rocas de una zona de Nueva Zelanda y del Atolón de Eniwetok en el Pacífico Norte.
Los investigadores se centraron en el Plioceno tardío, hace entre 2,7 y 3,2 millones de años, un periodo que coincide con la época en que por última vez antes de ahora la concentración del dióxido de carbono en la atmósfera terrestre tenía valores iguales a los actuales, mientras las temperaturas globales eran 2 grados centígrados superiores a las de nuestros días.
La diferencia en cuanto al volumen de agua liberada es el equivalente a derretir enteras la Capa de Hielo de Groenlandia y la de la Antártida Occidental, así como una parte del hielo concentrado en el litoral de la Capa de Hielo de la Antártida Oriental, tal como indica H. Richard Lane, director de programas de la División de Ciencias de la Tierra de la Fundación Nacional estadounidense de Ciencia, que financió la investigación.
En la época actual, un incremento del nivel del mar de entre 12 y 21 metros sumergiría gran parte del litoral del planeta y afectaría hasta al 70 por ciento de la población mundial.
Por suerte, no sucederá de manera repentina. La fusión de estas grandes capas de hielo podría tardar desde siglos hasta milenios.
Un mundo en el que el nivel de los mares será entre 12 y 21 metros (de 40 a 70 pies) superior al actual, según los resultados de un nuevo e inquietante estudio.
Sus autores, encabezados por Kenneth Miller de la Universidad Rutgers en Nueva Jersey, han sacado sus conclusiones después de estudiar muestras del suelo y rocas de una zona de Nueva Zelanda y del Atolón de Eniwetok en el Pacífico Norte.
Los investigadores se centraron en el Plioceno tardío, hace entre 2,7 y 3,2 millones de años, un periodo que coincide con la época en que por última vez antes de ahora la concentración del dióxido de carbono en la atmósfera terrestre tenía valores iguales a los actuales, mientras las temperaturas globales eran 2 grados centígrados superiores a las de nuestros días.
La diferencia en cuanto al volumen de agua liberada es el equivalente a derretir enteras la Capa de Hielo de Groenlandia y la de la Antártida Occidental, así como una parte del hielo concentrado en el litoral de la Capa de Hielo de la Antártida Oriental, tal como indica H. Richard Lane, director de programas de la División de Ciencias de la Tierra de la Fundación Nacional estadounidense de Ciencia, que financió la investigación.
En la época actual, un incremento del nivel del mar de entre 12 y 21 metros sumergiría gran parte del litoral del planeta y afectaría hasta al 70 por ciento de la población mundial.
Por suerte, no sucederá de manera repentina. La fusión de estas grandes capas de hielo podría tardar desde siglos hasta milenios.
La tasa actual de incremento del nivel del mar para el siglo XXI es de entre 60 a 90 centímetros (de 2 a 3 pies) para el año 2100, y se debe tanto al calentamiento de los océanos (expansión térmica), como a la fusión parcial de los glaciares de montaña y de los hielos de Groenlandia y la Antártida.
Sin embargo, la importancia del nuevo estudio y otros parecidos no debe ser pasada por alto, pues sus resultados resaltan la sensibilidad de las grandes capas de hielo de la Tierra al cambio de las temperaturas, sugiriendo que incluso un modesto incremento en la temperatura global produciría una elevación de gran envergadura del nivel del mar.
En cualquier caso, un aumento considerable del nivel del mar, tarde o temprano, parece inevitable. "El estado natural de equilibrio de la Tierra dados los niveles presentes de dióxido de carbono en la atmósfera es un estado donde el nivel de los mares es de unos 21 metros (70 pies) por encima del nivel actual". Ésta es la rotunda e inquietante valoración que hace Miller.
Sin embargo, la importancia del nuevo estudio y otros parecidos no debe ser pasada por alto, pues sus resultados resaltan la sensibilidad de las grandes capas de hielo de la Tierra al cambio de las temperaturas, sugiriendo que incluso un modesto incremento en la temperatura global produciría una elevación de gran envergadura del nivel del mar.
En cualquier caso, un aumento considerable del nivel del mar, tarde o temprano, parece inevitable. "El estado natural de equilibrio de la Tierra dados los niveles presentes de dióxido de carbono en la atmósfera es un estado donde el nivel de los mares es de unos 21 metros (70 pies) por encima del nivel actual". Ésta es la rotunda e inquietante valoración que hace Miller.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Descubren una nueva especie de felino que vivió en Madrid hace 9 millones de años.
Un equipo de paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (CSIC) ha encontrado una nueva especie de felino en los yacimientos del Cerro de los Batallones, en Madrid, y aporta nuevos datos sobre la evolución de los pequeños felinos europeos del Mioceno superior.
El Centro de los Batallones es un cerro testigo localizado al sur de la Comunidad de Madrid cuyos yacimientos paleontológicos han proporcionado la mejor colección de carnívoros de la era Terciaria en España. De forma casual, durante la explotación de una mina de sepiolita, se descubrió una inusitada acumulación de carnívoros fósiles con una antigüedad de 9 millones de años. Hasta ahora se han identificado nueve cavidades generadas por la erosión de la sepiolita, como consecuencia del flujo de agua a través de sus fracturas, que ha dado lugar a una topografía similar al karst.
Entre los mamíferos carnívoros hallados en los yacimientos se encuentran anficiónidos -un grupo ya extinguido a medio camino entre los perros y los osos-, martas, mofetas, ailúridos - unos carnívoros arborícolas que son parientes primitivos del panda rojo-, hienas, osos, félidos de dientes de sable y dos especies de felinos de pequeña talla: uno del tamaño del gato montés y otro de la talla de un lince caracal.
A la pregunta de por qué el 98% de los fósiles encontrados en el primer yacimiento estudiado (Batallones-1) corresponden a carnívoros, cuando en la naturaleza no se da esa proporción, los paleontólogos responden que probablemente este yacimiento constituyera una trampa natural. Se piensa que existiría una grieta o cavidad en la que quedarían atrapados los herbívoros, que constituirían así el cebo que atraería posteriormente a sus depredadores.
El estudio de los pequeños felinos encontrados en dos yacimientos del Cerro de los Batallones ha permitido a un equipo de paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Museo de Historia Natural de París esclarecer la sistemática y la filogenia de este grupo, así como describir una nueva especie. Las conclusiones de esta investigación han aparecido en la revista Journal of Systematic Palaeontology.
Según los investigadores la muestra fósil permite entender mejor la evolución de estos pequeños gatos a principios del Mioceno superior, justamente antes de la separación entre el linaje de Felis del resto de felinos que probablemente ocurrió en el Plioceno inferior. Se propone una nueva especie Styriofelis vallesiensis que presenta una dentición más primitiva que la observada en el resto de felinos de pequeño tamaño, con presencia de dos pequeños premolares de leche retenidos en el adulto, un rasgo ausente en cualquiera de las especies de felinos actuales. Por otra parte, se plantea un nuevo nombre genérico Pristifelis para incluir a Felis attica, ya que esta especie no sólo difiere notablemente de S. vallesiensis, sino también de las especies actuales incluidas en el género Felis.
"Aunque los pequeños felinos eran mucho menos comunes en la muestra de Batallones-1 que sus parientes los félidos de dientes de sable, los restos fósiles que han aparecido incluyen además de elementos postcraneales, cráneos y mandíbulas, raramente hallados en otros yacimientos", comenta el paleobiólogo del MNCN Manuel Salesa, que añade: "Nuestra nueva propuesta taxonómica plantea la existencia durante el Mioceno de una mayor diversidad de felinos que la estimada hasta la fecha. Además, con la creación del género Pristifelis el género Felis se restringiría a los taxones más recientes. Asimismo, se apreciaría una continuidad entre los felinos del Mioceno medio y los correspondientes a los períodos Vallesiense y Turoliense del Mioceno superior".
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
El Centro de los Batallones es un cerro testigo localizado al sur de la Comunidad de Madrid cuyos yacimientos paleontológicos han proporcionado la mejor colección de carnívoros de la era Terciaria en España. De forma casual, durante la explotación de una mina de sepiolita, se descubrió una inusitada acumulación de carnívoros fósiles con una antigüedad de 9 millones de años. Hasta ahora se han identificado nueve cavidades generadas por la erosión de la sepiolita, como consecuencia del flujo de agua a través de sus fracturas, que ha dado lugar a una topografía similar al karst.
Entre los mamíferos carnívoros hallados en los yacimientos se encuentran anficiónidos -un grupo ya extinguido a medio camino entre los perros y los osos-, martas, mofetas, ailúridos - unos carnívoros arborícolas que son parientes primitivos del panda rojo-, hienas, osos, félidos de dientes de sable y dos especies de felinos de pequeña talla: uno del tamaño del gato montés y otro de la talla de un lince caracal.
A la pregunta de por qué el 98% de los fósiles encontrados en el primer yacimiento estudiado (Batallones-1) corresponden a carnívoros, cuando en la naturaleza no se da esa proporción, los paleontólogos responden que probablemente este yacimiento constituyera una trampa natural. Se piensa que existiría una grieta o cavidad en la que quedarían atrapados los herbívoros, que constituirían así el cebo que atraería posteriormente a sus depredadores.
El estudio de los pequeños felinos encontrados en dos yacimientos del Cerro de los Batallones ha permitido a un equipo de paleontólogos del Museo Nacional de Ciencias Naturales y del Museo de Historia Natural de París esclarecer la sistemática y la filogenia de este grupo, así como describir una nueva especie. Las conclusiones de esta investigación han aparecido en la revista Journal of Systematic Palaeontology.
Según los investigadores la muestra fósil permite entender mejor la evolución de estos pequeños gatos a principios del Mioceno superior, justamente antes de la separación entre el linaje de Felis del resto de felinos que probablemente ocurrió en el Plioceno inferior. Se propone una nueva especie Styriofelis vallesiensis que presenta una dentición más primitiva que la observada en el resto de felinos de pequeño tamaño, con presencia de dos pequeños premolares de leche retenidos en el adulto, un rasgo ausente en cualquiera de las especies de felinos actuales. Por otra parte, se plantea un nuevo nombre genérico Pristifelis para incluir a Felis attica, ya que esta especie no sólo difiere notablemente de S. vallesiensis, sino también de las especies actuales incluidas en el género Felis.
"Aunque los pequeños felinos eran mucho menos comunes en la muestra de Batallones-1 que sus parientes los félidos de dientes de sable, los restos fósiles que han aparecido incluyen además de elementos postcraneales, cráneos y mandíbulas, raramente hallados en otros yacimientos", comenta el paleobiólogo del MNCN Manuel Salesa, que añade: "Nuestra nueva propuesta taxonómica plantea la existencia durante el Mioceno de una mayor diversidad de felinos que la estimada hasta la fecha. Además, con la creación del género Pristifelis el género Felis se restringiría a los taxones más recientes. Asimismo, se apreciaría una continuidad entre los felinos del Mioceno medio y los correspondientes a los períodos Vallesiense y Turoliense del Mioceno superior".
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
domingo, 18 de marzo de 2012
Descubren en el Perú 365 nuevas especies de vida animal y vegetal.
WCS Perú (la sección de Perú de la Wildlife Conservation Society, o Sociedad para la Conservación de la Fauna y Flora, WCS por sus siglas en inglés), ha anunciado recientemente el descubrimiento, en el Parque Nacional Bahuaja Sonene en el sudeste del Perú, de 365 especies que hasta ahora no habían sido documentadas científicamente. Este parque nacional forma parte de una región que está considerada como la de mayor biodiversidad de todo el planeta.
Quince investigadores participaron en la confección del inventario, centrándose en plantas, insectos, aves, mamíferos y reptiles. El descubrimiento abarca treinta especies de aves, dos de mamíferos (específicamente dos raros murciélagos), así como 233 especies de mariposas y polillas, todas ellas no documentadas científicamente hasta ahora.
Esta expedición fue especialmente importante porque era la primera vez que una investigación de tal escala se realizaba en el Parque Nacional Bahuaja Sonene desde que se creó en 1996.
El descubrimiento de aún más especies en este parque resalta la importancia de los trabajos de conservación en esta región, tal como subraya Julie Kunen, Directora de Programas de la WCS para América Latina y el Caribe. "Este parque es realmente una de las joyas de la corona de la impresionante red de áreas protegidas de América Latina".
El Parque Nacional Bahuaja Sonene contiene más de 600 especies de aves, más de 180 especies de mamíferos, más de 50 de reptiles y anfibios, 180 variedades de peces y 1.300 tipos de mariposa.
Desde la década de 1990, la Wildlife Conservation Society ha estado trabajando en los parques Tambopata y Bahuaja Sonene en el Perú, y en los parques Madidi, Pilón Lajas y Apolobamba, en la vecina Bolivia. La región transfronteriza abarca cerca de 40.000 kilómetros cuadrados (unas 15.000 millas cuadradas) de los Andes tropicales, y se la considera la región con más biodiversidad de la Tierra.Fuente: Noticiasdelaciencia.com
Quince investigadores participaron en la confección del inventario, centrándose en plantas, insectos, aves, mamíferos y reptiles. El descubrimiento abarca treinta especies de aves, dos de mamíferos (específicamente dos raros murciélagos), así como 233 especies de mariposas y polillas, todas ellas no documentadas científicamente hasta ahora.
Esta expedición fue especialmente importante porque era la primera vez que una investigación de tal escala se realizaba en el Parque Nacional Bahuaja Sonene desde que se creó en 1996.
El descubrimiento de aún más especies en este parque resalta la importancia de los trabajos de conservación en esta región, tal como subraya Julie Kunen, Directora de Programas de la WCS para América Latina y el Caribe. "Este parque es realmente una de las joyas de la corona de la impresionante red de áreas protegidas de América Latina".
El Parque Nacional Bahuaja Sonene contiene más de 600 especies de aves, más de 180 especies de mamíferos, más de 50 de reptiles y anfibios, 180 variedades de peces y 1.300 tipos de mariposa.
Desde la década de 1990, la Wildlife Conservation Society ha estado trabajando en los parques Tambopata y Bahuaja Sonene en el Perú, y en los parques Madidi, Pilón Lajas y Apolobamba, en la vecina Bolivia. La región transfronteriza abarca cerca de 40.000 kilómetros cuadrados (unas 15.000 millas cuadradas) de los Andes tropicales, y se la considera la región con más biodiversidad de la Tierra.
Hacia el desarrollo de aviones menos contaminantes y menos ruidosos.
Lograr aviones que consuman menos combustible, sean menos ruidosos y contaminen menos es el objetivo hacia el que está avanzando la NASA, en su vertiente de organismo aeronáutico.
La meta es desarrollar tecnología que pueda permitir a los aviones futuros consumir un 50 por ciento menos de combustible que los aviones que entraron en servicio en 1998 (los que han sido tomados como referencia para el estudio), que emitan un 50 por ciento menos de emisiones contaminantes peligrosas, y que amortigüen su ruido de tal modo que el tamaño de las áreas geográficas alrededor de aeropuertos afectadas por un nivel de ruido que pueda considerarse molesto se reduzca en un 83 por ciento.
"El desafío real es que queremos lograr todas estas cosas a la vez", admite Fay Collier, director del proyecto ERA (Environmentally Responsible Aviation) de la NASA. "Nunca antes ha sido logrado".
Para intentar conseguirlo, la NASA encargó estudios de diseño a tres importantes fabricantes de aviones, bajo contrato con el proyecto antes mencionado.
Equipos de las compañías Boeing, Lockheed Martin, y Northrop Grumman, han pasado el último año estudiando cómo lograr los objetivos de la NASA, y cada una ha presentado su propuesta. Las empresas acaban de presentar sus resultados a la NASA.
El concepto de vehículo avanzado de Boeing gira en torno al diseño del X-48 de la compañía, una aeronave a subescala operada por control remoto, que ha sido probada mediante túnel de viento en el Centro Langley de Investigación y que ya voló en el Centro Dryden de Investigación del Vuelo, ambos centros de la NASA. Una cosa que hace a este concepto diferente a los aviones actuales es la ubicación de sus motores Pratt & Whitney. Los motores están encima de la popa, flanqueados por dos alerones para proteger a la gente en tierra del ruido de los motores.
Fuente: Noticiasdelaciencia.com
La meta es desarrollar tecnología que pueda permitir a los aviones futuros consumir un 50 por ciento menos de combustible que los aviones que entraron en servicio en 1998 (los que han sido tomados como referencia para el estudio), que emitan un 50 por ciento menos de emisiones contaminantes peligrosas, y que amortigüen su ruido de tal modo que el tamaño de las áreas geográficas alrededor de aeropuertos afectadas por un nivel de ruido que pueda considerarse molesto se reduzca en un 83 por ciento.
"El desafío real es que queremos lograr todas estas cosas a la vez", admite Fay Collier, director del proyecto ERA (Environmentally Responsible Aviation) de la NASA. "Nunca antes ha sido logrado".
Para intentar conseguirlo, la NASA encargó estudios de diseño a tres importantes fabricantes de aviones, bajo contrato con el proyecto antes mencionado.
Equipos de las compañías Boeing, Lockheed Martin, y Northrop Grumman, han pasado el último año estudiando cómo lograr los objetivos de la NASA, y cada una ha presentado su propuesta. Las empresas acaban de presentar sus resultados a la NASA.
El concepto de vehículo avanzado de Boeing gira en torno al diseño del X-48 de la compañía, una aeronave a subescala operada por control remoto, que ha sido probada mediante túnel de viento en el Centro Langley de Investigación y que ya voló en el Centro Dryden de Investigación del Vuelo, ambos centros de la NASA. Una cosa que hace a este concepto diferente a los aviones actuales es la ubicación de sus motores Pratt & Whitney. Los motores están encima de la popa, flanqueados por dos alerones para proteger a la gente en tierra del ruido de los motores.
Lockheed Martin adoptó un enfoque completamente distinto. Sus ingenieros propusieron un diseño de ala de cajón. En este diseño, unas alas nacen en la parte delantera del avión, aproximadamente a media altura en su fuselaje, y se unen en sus extremos a las puntas de alas situadas en la popa, en la parte superior del avión, mediante estructuras en forma de "V" y de "U". La compañía ha estudiado el concepto de ala de cajón durante tres décadas, pero había estado aguardando a la creación de materiales compuestos ligeros, nuevas tecnologías para el tren de aterrizaje, y otros elementos que hicieran viable el concepto.
Northrop Grumman decidió adoptar un diseño de ala volante que nace de un concepto impulsado históricamente por el propio fundador de la empresa, Jack Northrop, y que recuerda a su avión B-2. Cuatro motores, suministrados por Rolls Royce, están encajonados en la superficie superior del ala, aerodinámicamente eficiente, de un modo que proporcionaría protección acústica.
Lo que los tres estudios han revelado es que los objetivos de la NASA de reducir el consumo de combustible, las emisiones contaminantes y el ruido, constituyen realmente un desafío. Los diseños preliminares de todas las compañías han logrado el objetivo de reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno durante el aterrizaje y el despegue en un 50 por ciento respecto a los aviones actuales. Las tres propuestas, sin embargo, han tenido menos éxito respecto a los otros dos desafíos. Todos los diseños están muy cerca de una reducción del 50 por ciento en el consumo de combustible, pero sus capacidades de reducción de ruido varían.
Los directivos del proyecto ERA de la NASA creen que es factible alcanzar todos los objetivos si se consigue hacer pequeñas mejoras en la reducción del ruido y en el consumo de combustible, además de las previstas en los estudios de las empresas.
Northrop Grumman decidió adoptar un diseño de ala volante que nace de un concepto impulsado históricamente por el propio fundador de la empresa, Jack Northrop, y que recuerda a su avión B-2. Cuatro motores, suministrados por Rolls Royce, están encajonados en la superficie superior del ala, aerodinámicamente eficiente, de un modo que proporcionaría protección acústica.
Lo que los tres estudios han revelado es que los objetivos de la NASA de reducir el consumo de combustible, las emisiones contaminantes y el ruido, constituyen realmente un desafío. Los diseños preliminares de todas las compañías han logrado el objetivo de reducir las emisiones de óxidos de nitrógeno durante el aterrizaje y el despegue en un 50 por ciento respecto a los aviones actuales. Las tres propuestas, sin embargo, han tenido menos éxito respecto a los otros dos desafíos. Todos los diseños están muy cerca de una reducción del 50 por ciento en el consumo de combustible, pero sus capacidades de reducción de ruido varían.
Los directivos del proyecto ERA de la NASA creen que es factible alcanzar todos los objetivos si se consigue hacer pequeñas mejoras en la reducción del ruido y en el consumo de combustible, además de las previstas en los estudios de las empresas.
martes, 6 de marzo de 2012
El fósil de un pingüino prehistórico gigante.
Se ha logrado completar la reconstrucción de un fósil gigante de pingüino, ofreciendo a los investigadores nueva información sobre la diversidad de los pingüinos prehistóricos. Los huesos fueron recogidos en 1977 por el doctor Ewan Fordyce, paleontólogo de la Universidad de Otago, en Nueva Zelanda.
En 2009 y 2011, el doctor Dan Ksepka, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, y el doctor Paul Brinkman, viajaron a Nueva Zelanda para ayudar en la reconstrucción del fósil de pingüino; y ahora, han publicado sus hallazgos en el 'Journal of Vertebrate Paleontology'.
Los investigadores apodaron Kairuku al pingüino, una palabra maorí que se traduce como "buzo que regresa con comida". Ksepka se interesó en el fósil porque su forma corporal es diferente a la de todos los pingüinos conocidos, tanto vivos como extintos. Además, el investigador también estaba interesado en la diversidad de las especies de pingüinos que vivían en lo que hoy es Nueva Zelanda, durante el período Oligoceno, que tuvo lugar hace, aproximadamente, 25 millones de años.
Según Ksepka, "Nueva Zelanda fue un lugar ideal para los pingüinos en términos de alimentos y seguridad. La mayor parte de la isla estaba bajo el agua en ese momento, dejando masas rocosas aisladas que mantenían a los pingüinos a salvo de los depredadores, y les proporcionaban comida abundante". Kairuku fue una de las, al menos, cinco especies diferentes de pingüinos que vivieron en Nueva Zelanda durante el mismo período -esta diversidad de especies fue lo que hizo difícil la reconstrucción.
"Kairuku era un ave elegante para los estándares de los pingüinos, con un cuerpo delgado y aletas largas, pero patas cortas y gruesas", explica Ksepka. Los investigadores realizaron la reconstrucción a partir de dos fósiles de Kairuku, por separado, utilizando el esqueleto de un pingüino rey actual, como modelo. El resultado fue un pájaro alto, de pico y aletas alargados. Sin duda, la mayor de las cinco especies que eran comunes en la zona durante el Oligoceno.
En 2009 y 2011, el doctor Dan Ksepka, de la Universidad Estatal de Carolina del Norte, y el doctor Paul Brinkman, viajaron a Nueva Zelanda para ayudar en la reconstrucción del fósil de pingüino; y ahora, han publicado sus hallazgos en el 'Journal of Vertebrate Paleontology'.
Los investigadores apodaron Kairuku al pingüino, una palabra maorí que se traduce como "buzo que regresa con comida". Ksepka se interesó en el fósil porque su forma corporal es diferente a la de todos los pingüinos conocidos, tanto vivos como extintos. Además, el investigador también estaba interesado en la diversidad de las especies de pingüinos que vivían en lo que hoy es Nueva Zelanda, durante el período Oligoceno, que tuvo lugar hace, aproximadamente, 25 millones de años.
Según Ksepka, "Nueva Zelanda fue un lugar ideal para los pingüinos en términos de alimentos y seguridad. La mayor parte de la isla estaba bajo el agua en ese momento, dejando masas rocosas aisladas que mantenían a los pingüinos a salvo de los depredadores, y les proporcionaban comida abundante". Kairuku fue una de las, al menos, cinco especies diferentes de pingüinos que vivieron en Nueva Zelanda durante el mismo período -esta diversidad de especies fue lo que hizo difícil la reconstrucción.
"Kairuku era un ave elegante para los estándares de los pingüinos, con un cuerpo delgado y aletas largas, pero patas cortas y gruesas", explica Ksepka. Los investigadores realizaron la reconstrucción a partir de dos fósiles de Kairuku, por separado, utilizando el esqueleto de un pingüino rey actual, como modelo. El resultado fue un pájaro alto, de pico y aletas alargados. Sin duda, la mayor de las cinco especies que eran comunes en la zona durante el Oligoceno.
Fuente: noticiasciencias.com
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